
Para aquellos que estas fiestas hagan de anfitriones os damos unas pautas básicas para preparar la mesa Navideña.
La clave es no complicar mucho al comensal.
El mantel tradicional debe cubrir la mesa por completo sin llegar a tocar el suelo. Colgará un tercio de la distancia que haya entre el suelo y la mesa. La forma del mantel debe ser de la misma forma de la mesa. El color es imprescindible que armonice con el resto de los elementos y ante la duda…mantel de algodón y blanco.
En Navidad, optaría por una mantelería de color rojo.
Otra opción son los manteles individuales aunque es mejor reservarlos para ocasiones más informales
La posición de la servilleta es a la derecha de cada comensal. El color será similar o acorde con el mantel, incluso con el mismo tejido. Se presentará de una forma sencilla y se doblaran a gusto del anfitrión.
Los platos se dispondrá un plato hondo arriba opcional, solo es obligatorio ponerlo cuando se sirva algún alimento que lo requiera. Uno llano abajo. Además un plato pequeño para el pan que se colocará a la izquierda de la cristalería y su uso no es necesario. El diseño de la vajilla no tiene que desentonar con el resto de los elementos y tiene que estar en perfecto estado.
Para estas Navidades prueba a utilizar una bajoplato dorado o plateado
Los cubiertos se colocarán de afuera hacia dentro y dependerán de los platos que formen el menú y el orden en que se sirvan. Cuchillos y cucharas siempre estarán a la derecha del plato, mientras que los tenedores se situarán en la parte izquierda. Lo mejor es recurrir a los básicos: cuchara sopera, tenedor y cuchillo de mesa y cubiertos para el postre. Os dejamos un gráfico con todas las variedades de cubiertos para cada momento

Las copas se situan delante del plato y a la derecha del comensal. Son tres, una para el agua, otra para el vino y una tercera para el cava.

Ver también El perfecto anfitrión
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